domingo, 20 de octubre de 2013

EL CONOCIMIENTO A PRIORI

El conocimiento a priori según Kant es definido como aquel que es completamente independiente de la experiencia; pero no ya el que es independiente de esta o aquella experiencia, sino de toda experiencia. Para Kant las formas a priori de la sensibilidad (las intuiciones puras) así como las categorías o conceptos puros del entendimiento, si bien dependen de la experiencia sensible para poder tener algo sobre lo cual actuar, en cuanto tales son completamente independientes de los datos sensibles, es decir son a priori. Ahora bien, resulta necesario que se admita que dichas formas necesitan ser universales y necesarias, dado que al no ser dependientes de la experiencia, no pueden ser puestas en juicio por ningún hecho del mundo. En consecuencia estas han de aplicarse a todo conocimiento válido y a todo ser humano (universalidad), al tiempo que resultan necesarias respecto al conocimiento de los fenómenos.

Es así que resulta ahora decisivo insistir en que si bien Kant considera al conocimiento a priori como independiente de la experiencia, con esto no quiere decir que se manifieste de forma innata, dado que si las formas a priori fuesen innatas, entonces sería posible ejercitar la actividad cognitiva sin necesidad alguna de la experiencia, pero esto no es lo que defiende Kant, pues para él las sensaciones son condición de posibilidad de todo conocimiento legítimo: “en definitiva, todo pensar tiene que hacer referencia, directa o indirectamente, a intuiciones y, por consiguiente (entre los humanos), a la sensibilidad, ya que ningún objeto se nos puede dar de otra forma” (Crítica de la Razón Pura, A 19/B 33).


No hay comentarios:

Publicar un comentario